La primera jornada de la nueva T-1 transcurrió sin incidentes

Luego de varios años de obras y debates, y de dos meses de constantes pruebas, la nueva T-1 inició sus actividades sin incidentes ni demoras. Una vez finalizado el primer día de acción, comenzaron a escucharse las repercusiones sobre la novedosa instalación, creación del arquitecto Ricardo Bofill. Las opiniones positivas acerca del innovador diseño, con su claridad y amplitud se enfrentaron a las voces que lamentaban las dificultades para movilizarse entre las terminales.
Los únicos inconvenientes que fuentes de la T-1 reconocieron tuvieron que ver con pequeños problemas técnicos e informáticos que surgieron en los mostradores de facturación de algunas compañías, pero que se resolvieron sin consecuencias.
Algunos pasajeros manifestaron haberse visto confundidos al momento de ingresar a la zona de embarque porque en las pantallas de algunas puertas en vez de aparecer el logo de la compañía de vuelos figuraba el de AENA.
Por su parte, US Airways informó que durante la primera jornada de actividad la empresa también atravesó pequeños inconvenientes de carácter técnico. Una partida de papel incorrecta ocasionó que el tamaño de algunas etiquetas de facturación de los equipajes no coincidiera con las impresoras de los mostradores, comunicó Mar Ramírez, supervisora de la compañía. Asimismo, dejó en claro que el caso fue puntual y se solucionó inmediatamente.
Quien también tuvo que lidiar con problemas informáticos fue Singapore Airlines, la primera compañía que estrenó los vuelos transoceánicos desde la nueva terminal. Algunos viajeros notaron antes de abordar que la categoría de los billetes no era correcta, pero la empresa reconoció el error al instante.
El resto de las aerolíneas que ya están operando desde la T-1 aseguraron que desde que comenzaron a operar desde allí no presenciaron ningún inconveniente respecto a la facturación o al equipaje, así como tampoco problemas de otra naturaleza. Lo cierto es que no se registraron concentraciones de pasajeros en los mostradores y todos los vuelos han sido puntuales en sus despegues y aterrizajes. El único caso de retraso lo protagonizó Turkish Airlines en uno de sus vuelos, pero ya venía demorado de origen, según explicó el director del aeropuerto, Fernando Echegaray.
Los directivos reconocen que al realizarse el traslado de las compañías de manera escalonada, disminuyen las posibilidades de que la nueva terminal de El Prat barcelonés comience a operar con dificultades. Aerolíneas como Lufthansa, Spanair y Singapore Airlines ya tienen su lugar en la T-1; prontamente se espera el arribo de Iberia, Oneworld y más tarde de Air Europa y de las empresas que integran Skyteam.
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